sábado 16 de abril de 2011

Nuevo año (electoral)

Ando cortísimo de tiempo como para dedicarle al blog, eso es más que evidente. Sin embargo, que no pueda escribir mucho no significa que no ande maquinando varias ideas...

Hace un buen tiempo que vengo tratando de ponerle palabras a esta contradicción que siento con el actual panorama político del país. Por estos días más que nunca, ya que estando en Córdoba me tocó fumarme un acto variopinto coronado con la presencia de CFK. Al mismo tiempo me ha tocado explicarle la situación a varios extranjeros, y se hace difícil no caer en simplificaciones y que entiendan lo que a uno mismo le cuesta precisar. Y para rematarla, charlando con pibes que van a votar por primera vez, ha sido complicado argumentar para que valoren ese acto y tengan en cuenta las consecuencias del mismo, cuando al mismo tiempo les estoy asegurando que a la larga se van a comprar unos cuantos buzones, quieran o no.

Esa dificultad tuvo ayer una solución inesperada y magistral en la nota que reproduzco a continuación. Es brillante y comparto la opinión de quien la escribió, Sergio Job, a quien no conozco personalmente. Espero les sirva su lectura y les permita plantearse qué van a hacer en este año electoral y en los que lo separarán de los próximos comicios, y así sucesivamente (a fin de cuentas, política no es sólo votar cada 2 o 4 años).

El espinoso sujeto*
El kirchnerismo es difícil de asir, cuando alguien intenta aprehenderlo y cree que lo había logrado, se escapa por la otra parte, es un fenómeno complejo, contradictorio, con sus buenas, sus malas y sus peores. No se dice nada nuevo si se afirma que es incómodo. El kirchnerismo es incómodo para todxs. Sucede que para la intelectualidad local, aquello que no puede ser fácilmente encuadrado en sus casilleros previamente estipulados donde la realidad “debe caber a la fuerza”, es algo fascinante o detestable, dios o diablo, entra a la esfera mística y deja de ser un fenómeno social y político, de ahí sus fanáticos y sus detractores –también fanáticos.

A la derecha le incomoda la irreverencia y el no respeto de protocolos, el estilo de la cúpula kirchnerista, aunque obtenga ganancias descomunales gracias al modelo “nacional y popular”. Al PJ más clásico le molesta cierto discurso izquierdista (si escucharan al Perón de la resistencia les daría úlcera) y alguna tendencia a una transversalidad muy limitada, pero que la ven como amenaza, más allá que la apuesta kirchnerista a la estructura del mafioso PJ está fuera de toda discusión.

A las empresas transnacionales, si bien les molestan ciertos “amigos” del gobierno, como Chávez, o ciertos rasgos anti-imperialistas en la política exterior, ellos saben que lo importante son los números, y comprenden que nunca han ganado tanto como bajo este gobierno, y por eso son los socios más firmes que tiene. Mineras, petroleras, pesqueras, grandes pooles de siembra, son grandes aliados y quienes brindan la estabilidad que precisan sus gestores de negocios que se encuentran al frente del gobierno.

A cierta izquierda el gobierno los incomoda tremendamente, y llevan años tratando de encontrar por dónde meter un uppercut. El gobierno “les robó” el discurso (es decir, construyó un discurso muy similar al que durante años enarboló cierta izquierda y parte del progresismo), y como no tienen un movimiento real organizado, no tienen muy extendido el trabajo de base, no tienen, en fin, más que discurso, se quedaron sin nada. Los salvó de la desaparición y catástrofe total, las pocas cosas que han hecho de manera seria y continuada: la militancia juvenil y la militancia obrera. Por un lado, dejaron al desnudo el estado catastrófico en que se encuentra la educación en el país, por medio de tomas y reclamos, mostrando una juventud que no se conforma con discursos oficiales y migajas. Y por otro lado, hicieron visible lo impresentables, mafiosos y asesinos que son los socios “obreros” del gobierno, esa burocracia sindical traidora y entreguista que ahora hasta habla de “un gobierno de los trabajadores”. Impresentables. Y asesinos.

A otra izquierda, esa más popular, que también llaman independiente, nos incomoda muchas veces, porque el laburo de base de muchas organizaciones kirchneristas no dista mucho (al menos no para un ojo no militante) de lo que muchxs de nosotrxs hacemos en lo cotidiano en los barrios, y encima tienen mucho dinero. La diferencia está en cómo se consiguen las cosas, en la acción directa, en el proyecto a mediano plazo, en la democracia de base (aunque algunas también hablan de esto, y de poder popular), incluso muchas de las organizaciones de base del kirchnerismo hasta hablan de socialismo. La diferencia está en la revolución en todas sus dimensiones, en la no resignación con migajas, ni en el conformismo con simbolismos y gestos.

Y nos incomoda, porque el kirchnerismo plantea la dicotomización del campo político, todo es blanco o negro, es K o anti K, y muchas de nuestras organizaciones consideran que existen algunas pocas medidas de este gobierno (que no es nuestro) que son positivas, y que deben sostenerse. Como también consideramos que la inmensa mayoría de las medidas tomadas son favorables a intereses foráneos, que tienen que ver con necesidades propias del capital transnacional, e incluso que son abiertamente antipopulares (baste como ejemplo los 6.500 gendarmes que en 2 meses el gobierno mandó a la calle). Y entonces nos incomoda, porque la mayoría de las organizaciones (de derecha e izquierda) entran también en ese juego sin matices, entonces para la izquierda somos kirchneristas, y para los kirchneristas le hacemos el juego a la derecha. Para la derecha más recalcitrante seguimos siendo lo mismo: zurdos, negros de mierda, piqueteros, subversivos. Pero también para mucha de esa derecha el kirchnerismo es lo mismo.

A todo esto debemos sumarle que como nosotros tratamos de identificar matices, como entendemos que en la vida no todo es blanco o negro, entre las filas kirchnerista (lamentablemente) hay algunxs que sentimos como compañerxs, contrario a lo que sucede entre la militancia macrista (por poner un ejemplo) donde son abiertamente enemigos: gorilas, derechistas, golpistas, racistas, etc., etc.

Y quizás para quienes más incómodo es el kirchnerismo es para los propios militantes K. Un día salen e identifican a De la Sota como el representante de lo peor del neoliberalismo en Córdoba (que lo es), y al día siguiente le militan la campaña. Claro, es táctico te dicen, es la forma que tenemos de meter legisladores. ¡Ja! Es táctico. Y lo que no es táctico es estratégico, y lo que no, son “las contradicciones del proyecto”, y lo que no “son los sapos que hay que comerse”, y lo demás “es que la derecha no nos deja”, y cuando los argumentos se vuelven insostenibles es que si no “se vienen la derecha”. En esa dinámica son capaces de justificar cualquier cosa.
Y cuando digo cualquier cosa, es cualquier cosa: Menem, De la Sota, minería, petroleras, pagos al FMI, gendarmes en la calle, el hambre que sigue, el desempleo, Boudou, Moyano, varones del conurbano, gatillo fácil, fortalecimiento del aparato represivo, Urquía, Giacomino, concentración de las tierras, represión en Santa Cruz, en Formosa, en Córdoba, en Buenos Aires (todos con gobiernos K), en Andalgalá, las ganancias exorbitantes del capital financiero especulativo, las bancas. Y falta una enorme lista. Lo más asombroso de todo es que siempre tienen una justificación, siempre.

La militancia K se ha vuelto una máquina de justificar lo injustificable, y es una pena, realmente lo es. Todavía uno encuentra en sus filas compañerxs, con quienes hasta hace unos años compartía la calle, y que hoy parecen fanáticos religiosos defendiendo su dios, en lugar de sujetos políticos que hacen, y como todxs están expuestos al error, a la duda, al desacuerdo. “Necesidades del proyecto hegemónico” me decía un compañero el otro día cuando me lamentaba de varios ejemplos que perdieron toda capacidad crítica, toda capacidad de acción política independiente al margen de lo que dicta (y de qué manera) 6, 7, 8.

Quizás la incomodidad es parte estructural de la política, de los procesos históricos cuando no son simplificados bajo trabajos ideológicos de pésima capacidad analítica como aquel tan vociferado “fin de la historia” del nefasto Fukuyama. Sin embargo, a pesar de la incomodidad, existen tendencias, y existen en medio de tanta contradicción, cuestiones estructurantes y cuestiones secundarias. Identificar hoy esos ejes es lo que nos puede ayudar a que sin dejar de percibir los matices, las contradicciones, las buenas y las malas, podamos elegir una trinchera desde la cual dar la batalla. Y esos elementos estructurantes no surgen por capricho, no se eligen como quien decide qué pantalón ponerse hoy, sino que tienen que ver con la estructura misma del sistema.

En el sistema capitalista lo estructurante es la economía, y la estructura económica en Argentina no se ha tocado de modo sustancial. En el sistema imperialista actual, nuestro lugar es el de país suministrador de materia prima, y eso lo seguimos cumpliendo al pie de la letra. Lo que necesita el capital extractivo que está destruyendo nuestra tierra es: estabilidad social porque son procesos productivos a mediano plazo, y el gobierno lo garantiza a la perfección.


En el sistema biopolítico de dominación y control que han desplegado los poderosos a nivel mundial, lo que dictan los manuales es militarización, crecimiento y fortalecimiento de las policías locales, concentración en las ciudades, inseguridad para todxs, miedo y sumisión sin crítica, y todo eso anda en alza por estas tierras.

Lo que piden los dueños del mundo es capitalismo serio, nada de socialismo, nada de democracia de base, nada de pueblos que quieran opinar: el gobierno es el mejor garante (y cómo insiste Cristina en eso) de la institucionalidad burguesa.

Mientras esas cosas no cambien, a pesar de la incomodidad, nuestro lugar está en otro lado, está en la apuesta a la construcción desde abajo de un proyecto liberador, que avance hacia el socialismo, hacia la dignidad del conjunto de la población y la defensa de la vida de cada persona por sobre los intereses de cualquier grupo económico. Mientras la vida no sea el criterio primero para pensar y hacer política, sabremos que ese proyecto no nos contiene.

Construir algo verdaderamente incómodo para los dueños del país y del mundo (que son los mismos) es el desafío, no ser sólo el novedoso producto del mercado político con matices rebeldones y formas incómodas de asir, sino ser un proyecto (y una realidad) incómoda y revolucionaria, que como pueblo podamos avanzar incomodando verdaderamente a diestra y siniestra (sobre todo a diestra) a quienes intentan imponernos un futuro “menos peor”, y no nos dejan por el contrario construir el futuro que de conjunto decidamos para todxs. Construir una incomodidad tan incómoda que no quede ladrillo en pie en esta patria que no sea popular, alegre y socialista, en eso andamos.

* El autor es integrante del Colectivo de Investigación “El Llano” y militante del Movimiento Lucha y Dignidad en el Encuentro de Organizaciones de Córdoba.

viernes 10 de diciembre de 2010

Más víctimas que en Vietnam

En los últimos 20 años se produjeron en Argentina más muertes por armas de fuego que la cantidad de estadounidenses muertos en Vietnam en igual cantidad de años, según datos de un estudio reciente que se menciona en esta nota.


El dato es escalofriante, pero tiene un costado positivo. De un 2001 ultraviolento -al que ando revisitando por otras razones- pasamos a una realidad bastante más calma, casualmente pensaba mientras caminaba por una vereda hace poco tiempo. Por supuesto, sería idiota negar que todavía existen muchos casos de asaltos violentos. Precisamente, cerca de donde yo transitaba habían asaltado a una pareja pocos días antes, pero en una situación que calificaría como meter la cabeza en la boca del lobo. Este tema da para desarrollarlo mucho más, pero no lo voy a hacer. Sólo quise compartir la comparación, que me pareció muy explícita, y el gráfico que la acompaña, muy claro también.

jueves 9 de diciembre de 2010

Nutopia (John Lennon, 1940-1980)


Se cumplieron 30 años del asesinato de uno de los músicos más influyentes de la historia: John Lennon, a quien admiro por su música pero también por su postura antibélica. Con una carrera tan prolífica, de los muchos hechos o canciones que podría destacar a modo de homenaje, elegí uno que me llamó la atención cuando lo ví en el documental "The US vs John Lennon".


La historia es que Nixon, el por entonces presidente de EE.UU., y su clase gobernante consideraban que Lennon -y su pareja Yoko Ono- representaban un problema para su administración, por la postura contraria a la guerra, especialmente la de Vietnam, y por el alcance masivo que tenían sus actos a favor de despertar conciencias (eso siempre ha chocado con los intereses del poder, sobre todo en aquel país). En marzo de 1973, luego de años de intentar deportarlo, finalmente le ordenan salir de EE.UU. en un plazo de dos meses. Unos días después, el 1 de abril, presentó en conferencia de prensa junto a su esposa el siguiente discurso (dejo el original en inglés, traducido -libremente- a continuación):

We announce the birth of a conceptual country: Nutopia.

Citizenship of the country can be obtained by declaration of your awareness of Nutopia. Nutopia has no land, no boundaries, no passports; only people. Nutopia has no laws other than cosmic. All people of Nutopia are ambassadors of the country.

As two ambassadors of Nutopia we ask for diplomatic immunity and recognition in the UN for our country and its people.

Nutopian Embassy. 1 White St., New York, NY.
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Anunciamos el nacimiento de un país conceptual: Nutopia [algo así como Nuevautopía].

La ciudadanía del país puede obtenerse mediante declaración de consciencia sobre Nutopia. Nutopia no tiene territorio, ni fronteras, ni pasaportes; sólo gente. Nutopia no tiene más leyes que las cósmicas. Todas las personas de Nutopia son embajadores del país.

Como dos embajadores de Nutopia pedimos inmunidad diplomática y reconocimiento en las Naciones Unidas para nuestro país y su gente.

Embajada Nutopiana. Calle White 1, Nueva York, NY. [dirección de su casa]

Justo después de este hecho salió a la luz el caso Watergate, que derivó en la renuncia de Nixon y neutralizó la deportación de Lennon, quien finalmente recibiría su ciudadanía en 1976.
Lamentablemente, el 8 de diciembre de 1980 fue asesinado a la edad de 40 años. Su sueño de un mundo más justo y en paz, sin fronteras ni divisiones -magistralmente musicalizado en su canción Imagine- persiste como un ideal de muchos, pero no ha encontrado su realización material en el mundo. Nutopia sigue siendo un anhelo.

lunes 4 de octubre de 2010

De regreso

Vuelvo cargado, pero no de muchas flores ni mucho color...



Aclaro: me fui a trabajar a la montaña por unos meses, dejando atrás la ciudad, las noticias y el blog -entre otras cosas- pero mi rabia no tardó mucho en volver a niveles normales, aún cuando volví en plan de no dejar que eso me pasara (No hay caso, es parte de mi esencia).

El asunto es que en estos meses sucedieron varios acontecimientos que valdrían una mención, seguramente, pero de la mayor parte ni me enteré, así que no voy a empezar por ahí (queda abierta la opción de que hagan sus aportes en los comentarios, como siempre). Entonces, voy a empezar por lo más reciente.

Golpes de estado, acá a la vuelta

Que en Venezuela lo quisieran tumbar a Hugo Chávez en 2002 o que en Bolivia hayan tratado de voltear a Evo Morales en 2007 y 2008 estaba dentro de las posibilidades, si uno lo piensa bien: ambos apoyan abiertamente el modelo cubano, son grandes productores de hidrocarburos (petróleo y gas, respectivamente) y no tuvieron mejor idea que cargarse a las centenarias oligarquías de su país y a las empresas transnacionales para repartir un poco entre los pobres, condición que también padecen desde hace siglos. Era previsible.

El presidente de Honduras, Manuel Zelaya, no resultó tan afortunado. Lo derrocaron con éxito hace algo más de un año entre varios de los mismos actores de siempre, en un culebrón increíble que todavía no tiene un desenlace definitivo a la vista.

Y el pasado jueves le tocó el turno a Ecuador y a su presidente, Rafael Correa, al que -además del supuesto malentendido por las nuevas remuneraciones policiales- sus detractores no le perdonan la incorporación de ese país al ALBA, haber pedido una auditoría de su deuda externa, ni la orden de desalojo de una base militar estadounidense ubicada en suelo ecuatoriano.

Por cierto, una buena manera de conocer un poco más sobre las gestiones de todos estos mandatarios es mirando el excelente programa Presidentes de Latinoamérica, sobre el cual ya comenté anteriormente.

Y ahora es el turno de...

Hasta aquí, Chile, Colombia, Perú y México siguen indemnes en lo que va de este siglo... ¿será porque no contradicen al Tío Sam?

Brasil entre tanto, mientras esté Lula, no va a tener problemas pero, como ya termina su mandato, la alegría puede tener fin muy pronto.

Argentina, por su parte, tuvo al menos un par de sacudones si contamos la crisis de 2001 -que mostró cómo el PJ y la Alianza le quitaron el respaldo a 2 de los 5 presidentes- y la más reciente, que giró en torno a las retenciones, aunque en ambos casos sería exagerado hablar de golpes de estado.

Atenti che, que la democracia está en juego

No obstante, se vuelve imprescindible analizar, en todos los casos mencionados, el papel de la prensa y de las figuras de la derecha. Personalmente, creo que se puede criticar sin ser golpista, como de hecho lo hago. Sin embargo, me parece que el reestablecimiento de la democracia en nuestro país le costó la vida a demasiadas personas como para que dejemos que cualquier malintencionado, con total impunidad, haga una campaña golpista en contra de un gobierno legítimo.

No digo que haya que censurar a nadie, si no estar atentos a lo que escuchamos y repetimos. Dejarse lavar el cerebro por los medios masivos de comunicación y contribuir al lavado quedándose callado, no recurriendo al propio criterio para evaluar los actos de nuestros gobernantes y tampoco ayudando a formar su criterio a quien pueda carecer de ciertos elementos de análisis, es allanarle el camino a quienes quieren arrasar con los gobiernos por la fuerza.

Con esto no quiero defender al actual partido gobernante, lejos estoy de eso. Defiendo el sistema democrático, el cual -a pesar de todas sus limitaciones- me permite sentir, pensar y decir lo que se me antoja.

El ahorcado

Cómo jugar

En el recuadro 'su intento' se inserta la letra elegida y, si esta pertenece a la palabra, automáticamente aparecerá en la misma en cantidad y posiciones adecuadas o, si no, en la 'papelera'. En ese caso se agrega un trazo en la horca/ahorcado. Diez errores le cuestan la vida al muñeco.
Habiendo acertado o no, se puede clickear en 'Aprender la palabra', que muestra su significado.